Comenzó la campaña de cosecha fina 2026, con una intención de siembra de trigo de 450.000 hectáreas.
El proceso de cosecha finalizó en las zonas sur y centro del área de estudio. En cambio, en el norte santafesino, debido a las mejores situaciones climáticas y ambientales avanzó a ritmo constante con el transcurso de los días, debido a que había estado muy afectado por las precipitaciones de los últimos 27 días.
La recolección progresó y se logró un avance del orden del 94 %, con una evolución intersemanal de 9 puntos.
Se obtuvieron rendimientos promedios mínimos de 24 a 26 qq/ha y máximos de 38 a 42 – 48 qq/ha, con resultados puntuales de 58 a 60 qq/ha.
Los rendimientos promedios oscilaron desde 1.600 a 1.800 kg/ha. Los máximos bajaron dadas las adversidades climáticas que soportaron los algodonales. El retroceso de la cosecha ocasionó nuevos deterioros a la fibra.
Además, muchos lotes no se levantarían porque fueron atacados por el picudo algodonero que afectó el estado sanitario de los mismos, ya que no se llevaron a cabo en tiempo y forma, los tratamientos indispensables.
El proceso de cosecha prosiguió en el sur y centro del área de estudio y en los primeros lotes, en el sector norte. Se obtuvieron de 40 a 55 qq/ha de rendimiento promedio del cereal, cifras que se mantuvieron desde el inicio de la tarea.
El proceso de cosecha fue constante durante la semana y la actividad estuvo centrada en todos los departamentos del área de estudio. Los aspectos ambientales enunciados posibilitaron un progreso del orden del 50 %, con una evolución intersemanal de 15 puntos.
Se obtuvieron rendimientos promedios mínimos de 20 a 24 qq/ha, máximos de 30 a 33 – 35 qq/ha y con resultados puntuales de 48 qq/ha.
El desarrollo vegetativo y los estados reproductivos de los maizales se concretaron sin dificultades hasta la fecha, beneficiados por las lluvias y las favorables condiciones ambientales.
Se observó un 95 % en estado bueno muy bueno, con lotes excelentes, un 4 % bueno a regular y el 1 % restante, malo.
Dicha reducción sería en toda la región SEA, pero acentuada en el sector norte, como consecuencia de los montos pluviométricos, los estados de los lotes y la imposibilidad de la realización de las tareas necesarias, en fechas óptimas.
Hasta aquí, los rindes promedios alcanzaron los 6.000 kg/ha. En el departamento Garay con similares características climáticas que regularon la cosecha, los mismos oscilaron los 6.900 kg/ha.
La dinámica de los distintos escenarios ambientales y las particularidades locales de cada zona geográfica, determinaron la realidad de la cosecha gruesa 2025 – 2026 y condicionarían las distintas planificaciones finales de la iniciada cosecha fina 2026, con la siembra de los primeros lotes de trigo, ciclo largo.

