En los últimos años, la economía argentina ha comenzado a registrar una transformación significativa en su matriz productiva, impulsada por un importante crecimiento en la actividad minera y el desarrollo del yacimiento de Vaca Muerta para la extracción de petróleo y gas natural. Este dinamismo ha permitido que ambos sectores adquieran una relevancia creciente en el aporte de divisas, tanto por mayores exportaciones como por un importante flujo de inversión extranjera. En este contexto, el presente trabajo analiza la evolución del saldo neto cambiario por parte de los sectores de petróleo, gas y minería entre 2003 y 2026.
Para ello, se utiliza como base estadística la información mensual de las operaciones de cambio entre entidades autorizadas a operar en el mercado de cambio por sectores económicos, publicada por la Gerencia de Estadísticas del Sector Externo del Banco Central de la República Argentina.
Principales resultados
Entre 2003 y 2025, el sector agroindustrial e industria alimenticia generó un ingreso neto de USD 696.639,6 millones, consolidándose como el principal sostén cambiario ante el déficit acumulado del resto de la economía y la demanda de divisas de Personas Humanas.
En el período 2003-2012, el bloque de hidrocarburos y minería mantuvo superávit promedio de USD 3.919,9 millones anules, impulsado primero por el petróleo y luego por la actividad minera. Esta última predomino en el saldo del período.
Entre 2013 y 2023, el bloque sufrió un estancamiento; con una caída del 55,1% en sus ingresos netos de divisas, provocada por diez años de déficit petrolero y gasífero, dejando a la minería como único pilar positivo.
En 2024 comenzó un claro repunte, alcanzando superávits por USD 8.695,5 millones ese año y USD 16.941,6 millones en 2025. Este crecimiento se sostiene en los primeros cinco meses de 2026, impulsado por máximos históricos en la actividad petrolera, con ingresos en bloque de USD 10.755,6 millones — un 63,8% superior al registrado en igual lapso del año anterior —.
A diferencia del sector agroindustrial e industria alimenticia, que genera divisas casi en su totalidad por la vía comercial, el bloque hidrocarburifero-minero presenta un perfil mixto. Entre el 37,8% y el 45,4% del ingreso neto proviene de la Cuenta Financiera, mientras que el saldo restante proviene de la Cuenta Corriente.
La reciente expansión comercial de estos sectores permitió alcanzar en los primeros cinco meses de 2026 un saldo de cuenta corriente equivalente al 41,6% del generado por la agroindustria, cuando en el pasado dicho ratio era de entre el 0,5% y 10,9%. En este sentido sigue predominando el aporte del sector agroindustrial.
El desafío futuro radicará en la capacidad del sector para consolidar su potencial comercial genuino, a la par del desarrollo de las inversiones.

