Fuente: Ámbito
Arcor también consiguió mejorar sus números en un escenario de menor facturación.
El grupo registró ventas consolidadas por $2,78 billones, 2,7% menos que un año atrás, pero elevó su ganancia neta desde $78.184 millones hasta $148.208 millones.
El margen operativo pasó de 5,9% a 7%, mientras que las ventas locales de sus divisiones de consumo masivo bajaron de 373.000 a 361.000 toneladas.
En este caso, además de la eficiencia operativa, tuvo una incidencia importante el resultado financiero, que pasó de una pérdida de $52.488 millones a una ganancia de $76.946 millones.
Mastellone, el contrapunto entre las alimenticias
La situación fue diferente para Mastellone.
La dueña de La Serenísima cerró el semestre con ingresos por $1,003 billones, por debajo de los $1,061 billones del mismo período de 2025.
Las ventas en Argentina retrocedieron de $857.818 millones a $764.416 millones, mientras que los mercados externos crecieron de $189.057 millones a $222.793 millones.
La compañía profundizó su pérdida neta desde $1.161 millones hasta $4.790 millones, aunque redujo su deuda financiera neta desde $314.326 millones hasta $239.418 millones.
Ledesma redujo sus pérdidas
Ledesma tampoco regresó a terreno positivo, pero consiguió reducir considerablemente el rojo.
La empresa cerró su ejercicio 2025/26 con una pérdida de $18.437 millones, frente a los $33.539 millones del período anterior.
La mejora estuvo vinculada principalmente con menores gastos y costos financieros, aunque su negocio de azúcar y alcohol continuó mostrando resultados negativos.
La rentabilidad mejora antes que el consumo
Los balances muestran así una recuperación desigual.
La eficiencia, la reducción de gastos y, en algunos casos, los resultados financieros permitieron mejorar las cuentas sin que exista todavía una recuperación generalizada de los volúmenes vendidos.
El consumo masivo cayó 2,9% interanual durante el primer semestre, según el dato citado por Molinos, mientras las compañías continúan señalando a la demanda interna como uno de los principales desafíos.
La fotografía de 2026 muestra, por lo tanto, empresas mejor preparadas para defender sus márgenes, pero un mercado interno que todavía no acompaña plenamente esa recuperación.

