Por: Darío H. Schueri
A tan solo un puñado de diputados estuvo Javier Milei de ver colapsar su gobierno el pasado jueves. Las balas picaron demasiado cerca, y de no haber sido por los ocho diputados de Provincias Unidas que no dieron quórum, hoy estas líneas las estaríamos escribiendo en un país absolutamente descontrolado.
El peronismo- kirchnerismo está decidido a que Javier Milei llegue – si no llegare mejor – lo más flagelado posible a las elecciones del 24 octubre del año que viene. Evidentemente no confían en las supuestas calamidades de las políticas económicas del gobierno y sus recurrentes errores no forzados (en todos casos deberían aplicar la sentencia napoleónica de no interrumpirlo) que le harían perder las elecciones del año venidero, y van por la aniquilación anticipada, como hubiera sucedido con la derogación del 70/23.
Maximiliano Pullaro (de quien algunos piensan que compró la franquicia de LLA en la Provincia al precio de votarle en el Congreso Nacional todo lo que necesite) no les ordenó a Gisela Scaglia y al “Negro” Núñez hacer fracasar el quórum: Gisela Scaglia y José Núñez sabían perfectamente lo que tenían que hacer por el solo hecho de conocer – como todo el mundo – el pensamiento de Pullaro: nada con el kirchnerismo (pagando el costo de ser acusado de socio de Milei). ¿Cómo se entiende entonces que Pablo Farías, quien compartió lista con Scaglia, y Estéban Paulón hayan votado con el kirchnerismo?. Meandros de la política.
Gisela Scaglia, líder de Provincias Unidas, trabajando en tándem con el “Colo” Santilli que se ocupó de hacer lo suyo con los gobernadores, consiguieron alinear a los ocho diputados imprescindibles para que el Presidente no tuviese que explicar ante la comunidad de negocios en EEUU que su gobierno acababa de ser herido de muerte.
Con motivo de la conmemoración del Día de la Lealtad celebrada por el peronismo este sábado 17, el periodista e historiador de esta capital Rogelio Alaniz describe que “el peronismo, en este sentido, fue una formidable maquinaria de construir mitos. El 17 de octubre fue el principal. Y sin duda que como objeto de veneración fue muy eficaz”. Javier Milei, complementamos nosotros tomando en perspectiva religiosa el análisis, vendría a ser entonces el iconoclasta del peronismo, que debe ser expulsado antes de que pudiera consolidar su faena con el triunfo de la Batalla Cultural el año que viene a través de la reelección.

