Acuerdo Mercosur-Unión Europea. Impacto sobre las exportaciones santafesinas

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La aplicación provisional del pilar comercial del Acuerdo de Asociación Mercosur–Unión Europea, vigente desde el 1° de mayo de 2026, constituye un hito para la política exterior y la inserción internacional regional al conformar una de las áreas de libre comercio más extensas del mundo. Para la provincia de Santa Fe, cuya economía exhibe un tradicional perfil agroindustrial, el nuevo marco abre una oportunidad estratégica que ofrece la posibilidad de revitalizar un destino histórico —cuya gravitación relativa se redujo en las últimas décadas— mediante la apertura de mercados, la mejora en las condiciones de acceso para bienes tradicionales y el estímulo al agregado de valor.

A priori, al comparar el desempeño exportador de Santa Fe hacia la Unión Europea con su desempeño hacia el resto del mundo durante el período enero-julio de 2026 —que incluye apenas tres meses de vigencia del acuerdo (mayo, junio y julio)—, se observa un dinamismo destacado en los rubros de Productos Primarios y Manufacturas de Origen Industrial con destino a los países europeos.

Principales resultados

La Unión Europea perdió peso relativo como destino de las exportaciones santafesinas: pasó de representar cerca del 40% a comienzos de los 2000 a alrededor del 15–20% en los últimos años.

Entre enero-julio de 2025 y 2026, las exportaciones santafesinas hacia la UE crecieron 13,9% en valor y 13,7% en cantidades, con fuerte impulso de Productos Primarios y MOI.

Los Productos Primarios fueron el rubro más dinámico: aumentaron 168,6% en valor y 284,7% en volumen, impulsados especialmente por semillas oleaginosas y miel.

Las Manufacturas de Origen Agropecuario siguen siendo el núcleo exportador hacia la UE; destacan los residuos y subproductos de la industria alimenticia, las carnes y el potencial de nuevas cuotas para bovinos, aves, porcinos, arroz y lácteos.

En las MOI sobresalen los productos químicos y conexos, mientras que biodiésel, plásticos, maquinaria y otros bienes industriales podrían ampliar su inserción a medida que avance la desgravación arancelaria.

El acuerdo amplía oportunidades de acceso, pero sus efectos no deben interpretarse automáticamente como causales: el desempeño también depende de precios, demanda, cosechas, tipo de cambio y capacidad de cumplir exigencias europeas.