Todos los aspectos enunciados, determinaron las diferentes situaciones que presentaron altos porcentajes de la humedad ambiente, niebla, neblinas, variada amplitud térmica al comienzo del período, luego importante disminución de humedad ambiente y vientos suaves de dirección sur.
Estas características determinaron un incremento paulatino del ritmo de las actividades agrícolas. Particular y puntualmente concentradas, en las distintas instancias de los procesos de recolección de soja temprana, maíz temprano, arroz, sorgo granífero y comienzo de soja tardía. Como así también, la realización de seguimientos, monitoreos y controles de los cultivares.
Se logró un grado de avance del 90 %, un incremento semanal de 15 puntos y con resultados similares a los obtenidos antes del período de precipitaciones, según cada sector:
• Norte: los rendimientos promedios mínimos oscilaron desde 35 a 55 qq/ha, con máximos de 65 a 75 qq/ha y en lotes puntuales, se lograron 90 qq/ha;
• Centro: los rendimientos promedios mínimos variaron desde 70 a 75 qq/ha, con máximos de 90 a 100 qq/ha y en lotes puntuales, se contabilizaron 145 qq/ha y
• Sur: en los primeros lotes, los rendimientos promedios mínimos fueron desde 70 a 75 qq/ha, con máximos de 95 a 110 qq/ha y en maizales puntuales, se alcanzaron 130 qq/ha.
Se logró un grado de progreso del orden del 38 a 40 %.
Se obtuvieron rendimientos promedios mínimos de 24 a 26 qq/ha y máximos de 38 a 42 – 45 qq/ha que, con el adelanto de la cosecha mostró un incremento, dado que se lograron valores desde 48 a 52 qq/ha y con máximos puntuales de 56 qq/ha.
Hasta la fecha, a los cultivares de la oleaginosa, se los encontró en un 95 % en estado bueno a muy bueno, con lotes excelentes, un 2 % bueno a regular y el 3 % restante, regular a malo.
El proceso de cosecha, no avanzó, se mantuvo en el 15 %. Las abundantes precipitaciones de la semana pasada, lo retrasaron otra vez, por lo que nuevamente se perdió cantidad y calidad de la fibra.
Los cultivares sobre suelos ubicados en sectores de posiciones topográficamente bajas, que se encontraron encharcados y anegados, necesitarían de monitoreos o controles de sus estados. Comenzó el proceso de recolección en los departamentos San Martín, San Jerónimo, Castellanos y Las Colonias.
El desarrollo vegetativo y los estados reproductivos de los maizales se concretaron sin dificultades hasta la fecha, beneficiados por las lluvias y las favorables condiciones ambientales.
Se observó un 95 % en estado bueno muy bueno, con lotes excelentes, un 4 % bueno a regular y el 1 % malo.
En el departamento San Javier, la recolección avanzó espaciosamente desde su inicio, ya que las lluvias lo interrumpieron en varios períodos. Hasta aquí, los rindes promedios alcanzaron los 6.000 kg/ha. En el departamento Garay con similares características climáticas que regularon la cosecha, los mismos oscilaron los 6.900 kg/ha.
Se constató un mejor estado de las condiciones de los suelos ubicados en posiciones topográficas medias o altas, debido al incremento del escurrimiento superficial e infiltración. En cambio, los lotes en posiciones bajas, presentaron un total encharcamiento y anegamiento, con escaso a nulo proceso de escurrimiento, drenaje e infiltración, de los milímetrajes registrados.
La dinámica de los distintos escenarios ambientales y las particularidades locales de cada zona geográfica, determinaron la realidad de la cosecha gruesa 2026 y condicionarían las distintas planificaciones de la próxima cosecha fina.

